Temas Importantes Dentales y Odontológicos Para Niños

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La salud oral es importante para todos los niños, sin embargo es especialmente importante para los niños con dificultades médicas y/o de desarrollo especial. Los niños con Síndrome de Kabuki poseen una serie compleja de características especiales y dificultades funcionales. La salud oral y el seguimiento dental adecuado es un elemento importante en el camino de los cuidados generales de estos niños. Este trabajo escrito esboza los temas importantes del desarrollo dental, los cuidados de la salud oral, el crecimiento facial y los cuidados odontológicos y de desarrollo.

 

 

Los niños con Síndrome de Kabuki poseen características faciales que han sido bien documentados y descriptos en la literatura y, por ende, este trabajo escrito no ahondará en la descripción de estos en detalle. Como bien sabemos, existe clásicamente una cierta chatura en las áreas de las mejillas debajo de los ojos, así como también una falta de proyección hacia delante de los pómulos. La porción inferior de la cara frecuentemente es desproporcionadamente alargada en comparación con los niños que no sufren de síndrome alguno. Este patrón de características faciales se encuentra enraizado en los patrones de crecimiento de las estructuras de la mandíbula y los entornos neuromusculares. En este trabajo escrito nos enfocaremos sobre el desarrollo facial subyacente que tiene implicaciones para el patrón facial, la alineación de la mandíbula, el desarrollo dental y la salud oral.dental 1 spanish

El crecimiento general de la mandíbula y las relaciones de la mordida se encuentran clasificados dentro de tres patrones (Clase I, II y III). Estos patrones son el resultado del crecimiento relativo de las dos mandíbulas y pueden ser apreciadas en la Figura 1. Si las mandíbulas superiores e inferiores se encuentran en equilibrio, esto se denomina un patrón Clase I. Esta mordida será ideal en los molares y los dientes de adelante, con los dientes inferiores delanteros mordiendo un poquito detrás de los dientes superiores de adelante. El perfil facial será también ideal. Un patrón Clase II ocurre cuando la mandíbula inferior es más corta que la superior, lo cual altera la mordida a la altura de los molares y los dientes de adelante. En los niños con este tipo de situación, los dientes inferiores de adelante se encastran bien detrás de los dientes superiores de adelante, y comúnmente se dice que estos niños poseen una “sobremordida” (overbite). Estos niños poseen un perfil donde el mentón parece encogerse y/o los dientes superiores de adelante parecen sobresalidos. Un patrón Clase III ocurre cuando la mandíbula superior es demasiada corta o la mandíbula inferior es demasiada larga o ambas situaciones a la vez. Los niños que se encuentran dentro de este patrón de Clase III tienen los dientes inferiores de adelante delante de los dientes superiores de adelante y esto se denomina una “mordida cruzada” (crossbite). En el perfil facial parecerá que el mentón está sobresalido. Jay Leno (actor norteamericano) es un buen ejemplo de este tipo de crecimiento de mandíbula (Clase III).                                                                                    

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Dentro de la población Caucásica, el patrón Clase III se ve entre el 1% y 3% de la población. Para niños con el Síndrome de Kabuki, esto es mucho más común y es el patrón más frecuente de desarrollo de la mandíbula. En muchos niños con el Síndrome de Kabuki, esto es debido a un subdesarrollo de la mandíbula superior en relación a la inferior. Los niños con este patrón de crecimiento de mandíbula tienen menos proyección en el área de los pómulos y por ende, el rostro pudiera parecer más chata que lo ideal en esta área. Debido a este patrón de crecimiento de mandíbula, también es más frecuente ver una mordida cruzada de los dientes de adelante, con los dientes inferiores de adelante en posición adelantada con referencia a los superiores. Las figuras 2 y 3 muestran la radiografía de una mandíbula lateral y el trazado de un niño de 12 años con el Síndrome de Kabuki. Su patrón Clase III muestra que la mandíbula superior se encuentra detrás del inferior y que los dientes inferiores de adelante se encuentran delante de los dientes superiores de adelante. Los niños con el Síndrome de Kabuki frecuentemente también tienen una tendencia a poseer una proporción facial inferior más larga. Esto se relaciona con una mandíbula inferior que se encuentra inclinada hacia abajo con más pendiente que lo ideal. Lo que se cree es que esto se encuentra relacionado al patrón neuromuscular donde los músculos de las mandíbulas se encuentran más relajados y permiten que la mandíbula inferior se desarrolle con un ángulo con más pendiente. La Figura 4 muestra el trazado de una radiografía de una mandíbula de una niña de 7 años con el Síndrome de Kabuki. El ángulo de la mandíbula inferior tiene más pendiente cuando se lo compara con el trazado de un niño en desarrollo sin síndrome alguno. (Figura 5).

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Las tendencias a tener desequilibrios angulares y en el largo en el desarrollo de la mandíbula poseen implicaciones importantes para el crecimiento facial, la mordida y el tratamiento odontológico potencial. Desde la perspectiva de los padres puede causar un cambio desconcertante en la mordida a medida que el niño crece. Frecuentemente cuando los dientes de leche están presentes, la mordida puede parecer correcta pero cuando el desarrollo de la mandíbula progresa, la mordida puede tornarse más notoriamente irregular. Esto generalmente se torna más obvio cuando los dientes permanentes comienzan a asomarse. Muchas veces este es el momento en el cual el niño es llevado al odontólogo. Para niños con el Síndrome de Kabuki, es especialmente importante que el odontólogo haga una evaluación exhaustiva del patrón subyacente de desarrollo de la mandíbula antes de iniciar cualquier tipo de tratamiento odontológico. El patrón de mordida de los dientes en la mayoría de los casos es el resultado del patrón de crecimiento de las mandíbulas y no simplemente una mala posición de los dientes. Se deben evaluar cuidadosamente las opciones de tratamiento para poder optimizar los resultados. Dado el patrón del entorno neuromuscular, los niños con el Síndrome de Kabuki podrían no tener las mismas opciones para el tratamiento odontológico que los niños con síndrome alguno, donde en algunos casos durante el crecimiento, las fuerzas musculares pueden ser utilizadas o reeducadas para mejorar la mordida y la posición de las mandíbulas. Los niños con Síndrome de Kabuki con una anomalía importante en el largo de la mandíbula o desequilibrio vertical de la mandíbula, la corrección ideal podría necesitar de la implementación de una cirugía de reposicionamiento de mandíbula dentro del plan de administración odontológico. Obviamente, es importante realizar una evaluación minuciosa del estado médico general del niño como así también su estado de desarrollo antes de poder considerar un tratamiento tan importante como la cirugía de reposicionamiento de mandíbula.

Otros hallazgos orales importantes

Una vez que se comprenda el patrón general de desarrollo de la mandíbula, existen otros temas importantes de desarrollo oral y dental a tener en cuenta.

Primero, es importante tener en cuenta que más del 50% de los niños con Síndrome de Kabuki también tienen alguna anomalía cardiaca importante. Para algunos procedimientos dentales y con ciertos tipos de temas cardiacas, será necesario proveer una cobertura antibiótica profiláctica antes de ir a la consulta dental. La American Heart Association (la Asociación Cardíaca Americana) recientemente examinó los lineamientos de premedicación antibiótica para niños con irregularidades cardiacas (abril de 2007) por lo que es importante que su dentista esté en conocimiento de los nuevos lineamientos.

La literatura muestra que un paladar alto y arqueado es común en niños con el Síndrome de Kabuki. Un paladar con fisura ocurre en más del 50% de los niños. Este tipo de paladar tiene consecuencias importantes para la respiración, alimentación, habla y desarrollo mandibular y dental. Para un manejo óptimo para los niños con este tipo de paladar, se requiere de un plan de administración coordinada a partir de su nacimiento. Este plan de administración debería consistir de un equipo de especialistas que provean cuidados bien coordinados para todos estos temas importantes.

Además de algún grado de laxitud en los músculos que mantienen la posición de la mandíbula inferior, los niños con Síndrome de Kabuki también poseen un riesgo más alto de laxitud en las estructuras de los ligamentos y los músculos que mantienen la posición de la articulación temporomaxilar (TMJ) que es la bisagra entre la base del cráneo y la mandíbula inferior. Y aunque la literatura no indica que exista un índice alto de niños con disfunción de la TMJ, es importante que el profesional dental del niño monitoree la función de la articulación durante las visitas de rutina.

Los niños con Síndrome de Kabuki comúnmente tienen anomalías dentales que pueden afectar la forma, tamaño y número de dientes. Los dos dientes superiores de adelante (los incisivos centrales) frecuentemente tienen la forma de “pala” donde el borde inferior del diente es más angosto que la porción media. Esto es totalmente opuesto a la forma normal de estos dientes donde el borde inferior es la parte más ancha del diente. Esta es una anomalía raramente encontrada en otros niños, y la presencia de dientes incisivos centrales con forma de “pala” es una señal indicativa de ayuda en la formulación del diagnóstico del Síndrome de Kabuki. El dentista puede mejorar la forma de los incisivos centrales utilizando materiales simples de adhesión cosmética. Los niños con Síndrome de Kabuki frecuentemente tienen agénesis o la falta de formación de uno o más dientes permanentes, con el resultado de que le faltan estos dientes permanentes. El caso más común involucra los incisivos superiores y laterales que son los dientes que se encuentran al lado de los grandes de adelante (los incisivos centrales). Cuando no existe un diente permanente, existen varias opciones para corregir esto, por lo cual su dentista debería ponerlo en conocimiento de estas opciones para que se pueda hablar de ellas y elegir la que se considera la más apropiada.

Manteniendo la salud básica dental

Para cualquier niño con necesidades especiales de salud, el buen mantenimiento de la salud dental es muy importante. Los niños con Síndrome de Kabuki pueden tener parámetros intelectuales y de comportamiento que hagan que el tratamiento dental sea difícil. Para estos niños es extremadamente importante prevenir las enfermedades dentales para evita la necesidad de un tratamiento que podría ser difícil realizar.

En términos simples, existen dos enfermedades dentales que los padres deberían estar alertos hacia. La primera es la caries dental (lo que comúnmente se llama caries); y la segunda es la inflamación o infección de los tejidos de las encías, la cual se denomina una enfermedad periodontal. Generalmente, la enfermedad periodontal grave es poco común, sin embargo, la gingivitis – una etapa temprana de la enfermedad – es mucho más común. Tanto las caries como la gingivitis tienen una causa común en que ciertos tipos de bacterias en la boca digieren los azúcares de los alimentos y secretan ácidos y toxinas que atacan los dientes y el tejido de las encías.

Prevenir las caries y la gingivitis es, por lo tanto, bastante directo si los padres y los niños se atienen a tres acciones claves. El primero es eliminar la bacteria y los restos de alimentos que permanecen alrededor de los dientes cepillando los dientes del niño al menos dos veces por día. Y si el niño no presenta rechazo, el uso de hilo dental es de gran valor en la limpieza de las áreas entre los dientes que el cepillo no logra alcanzar. Segundo, los dientes pueden ser fortalecidos con el uso de fluoruro la cual endurece el esmalte dental y lo torna más resistente a las caries. Se puede conseguir el fluoruro en muchas formas diferentes, incluyendo el agregado de fluoruro dentro del servicio de agua potable, en las pastas dentales, y suplementos de fluoruro por prescripción médica si Ud. no vive en un lugar donde se le agrega fluoruro al agua potable. También tratamientos especiales donde se aplica profesionalmente el fluoruro a los dientes. El tercer factor para evitar las enfermedades dentales refiere al control de la dieta. Los alimentos que contienen azúcares proveen alimento para las bacterias y también esto ocurre si un niño come irregularmente y/o con frecuencia ya que existen mecanismos naturales de curación dentro de la boca que no tienen posibilidades de desarrollarse. Muchos de los hábitos alimenticios de los niños que incrementan el riesgo de caries también son poco saludables para otras temas como la obesidad infantil.

Los cuidados continuos y regulares de los dientes en una parte importante de un buen cuidado médico de un niño con Síndrome de Kabuki. La American Academy of Pediatric Dentistry (La Academia Americana de Odontología Pediátrica) recomienda que la primera visita al dentista se realice cuando el niño tiene un año de edad. Esto provee la oportunidad para obtener una evaluación de base y hacer preguntas y recibir contestaciones a sus dudas. Además, el profesional, con los padres, podrá desarrollar un plan de largo plazo para asegurar que el niño crecerá con una buena salud dental. En un niño con necesidades de salud y de desarrollo complejo de largo plazo, es aún más importante obtener un comienzo temprano y sólido para lograr una buena salud oral.

 

Patrones de Crecimiento Facial

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